FACILITACIÓN Y DISEÑO DE SERVICIOS CON IA

Menos estudiantes, decisiones más estratégicas

Colombia se está quedando sin niños, y eso obliga a repensar de fondo el modelo de universidad. Entrega de cierre de la serie de Facilitoria, cruzando el SNIES con un documento del Banco de la República.


A lo largo de esta serie hemos visto una educación superior en plena transformación: se volvió virtual, hombres y mujeres eligen carreras muy distintas, la oferta migra hacia los datos y la IA, y el posgrado se consolidó como un requisito para crecer profesionalmente. Para cerrar, quiero levantar la mirada y unir todo con una tendencia de fondo que lo cambia todo, y que casi nadie está mirando con la seriedad que merece.

El dato que redefine el futuro: Colombia se está quedando sin estudiantes

Un documento de trabajo del Banco de la República (2026) sobre el impacto fiscal del cambio demográfico lo dimensiona con crudeza: la tasa de fecundidad en Colombia cayó a 1,1 hijos por mujer en 2024, muy por debajo del nivel de reemplazo. La consecuencia ya está en marcha: la matrícula escolar viene bajando en todos los niveles, y las proyecciones indican que la tendencia se acelerará. Para 2050, Colombia tendría cerca de 3,1 millones de estudiantes menos que en 2024 (una caída del orden del 33%). Los niños que hoy no están naciendo son los universitarios que, dentro de quince o veinte años, no llegarán a las aulas.

Proyección de la matrícula escolar total en Colombia. Fuente: Banco de la República, documento de trabajo sobre cambio demográfico y educación (2026). Elaboración: Facilitoria. (Las opiniones del documento son de sus autores y no comprometen al Banco.)

Los que sí llegan ya están redibujando el mapa

Mientras ese horizonte se acerca, los estudiantes que hoy ingresan están cambiando las reglas. Lo vimos a lo largo de la serie y vale la pena recordarlo, porque marca por dónde irá la adaptación.

Primero, eligen distinto según el género: las carreras están profundamente segmentadas, y la brecha en tecnología —donde apenas 1 de cada 5 estudiantes de Ingeniería de Sistemas es mujer— empieza en la elección, no en el mercado laboral.

Top 10 de carreras por género, matrícula 2025. Fuente: SNIES – Ministerio de Educación Nacional. Análisis: Facilitoria.

Segundo, migran a lo virtual, incluso en el corazón de la tecnología. En las TIC ocurrió un cruce histórico: en 2025, por primera vez, se crearon más programas virtuales que presenciales. Es la señal de hacia dónde va todo el sistema.

Programas TIC nuevos por modalidad, 2019–2025. Fuente: SNIES – Ministerio de Educación Nacional. Análisis: Facilitoria.

Y tercero, la virtualidad seguirá ganando terreno: si la tendencia se mantiene, la matrícula virtual pasará de 1 de cada 4 estudiantes a cerca de 1 de cada 3 hacia 2027. La demanda educativa se está volviendo flexible, digital y continua.

Participación de la modalidad virtual en la matrícula total: observado y escenario tendencial. Fuente: SNIES – Ministerio de Educación Nacional. Análisis: Facilitoria.

La oportunidad escondida: de la cantidad a la calidad

Frente a un panorama de menos estudiantes, la reacción instintiva es la alarma. Pero el propio Banco de la República señala la otra cara: menos alumnos también significa la posibilidad de invertir mucho más en cada uno. La asignación por estudiante podría ascender hasta $32,7 millones anuales en 2050 (en pesos de 2025). Es una invitación a pasar de una lógica de cobertura a una de calidad: mejores docentes, clases más pequeñas, modernización pedagógica. El reto no es demográfico, es de gestión.

El punto de fondo: las universidades no pueden seguir dependiendo del número de estudiantes

Y aquí quiero plantear la reflexión que, para mí, sintetiza toda la serie. Durante décadas, el futuro de las instituciones de educación superior en Colombia ha estado atado a una sola variable: el número de estudiantes matriculados. Es un modelo anclado casi por completo en la primera de las tres misiones de la universidad (la docencia). Y ese modelo, en un país que se está quedando sin jóvenes, tiene fecha de vencimiento.

La transición demográfica no es solo un problema de financiación: es una señal para diversificar. Las otras dos misiones universitarias —la investigación y la tercera misión (la transferencia de conocimiento y el vínculo con el sector productivo y empresarial)— han sido históricamente el pariente pobre de la gestión. Bien desarrolladas, pueden convertirse en fuentes reales de recursos y de relevancia: transferencia tecnológica, investigación aplicada, patentes, spin-offs, formación continua para profesionales, consultoría y alianzas con las empresas. Una universidad que solo sabe crecer sumando matrículas es frágil ante la demografía; una que además genera y transfiere conocimiento es sostenible.

En otras palabras: el futuro de la educación superior colombiana no se jugará en cuántos jóvenes de 18 años logremos matricular —serán cada vez menos—, sino en cuánta calidad, investigación y valor para la sociedad seamos capaces de crear. La virtualidad, el posgrado, la formación a lo largo de la vida y el vínculo con el sector productivo no son tendencias sueltas: son, en conjunto, la hoja de ruta para una universidad que deja de depender del volumen y empieza a apostar por el valor.

Cómo se hizo (y gracias)

Esta serie cruzó los microdatos oficiales del SNIES (procesados con ayuda de inteligencia artificial) con fuentes como ManpowerGroup, LHH y este documento de trabajo del Banco de la República. Los datos son públicos; el valor estuvo en cruzarlos e interpretarlos. Gracias a quienes acompañaron, comentaron y compartieron cada entrega: sus aportes hicieron mejor este análisis.

Con esta entrega cierro —por ahora— esta serie sobre el estado y el futuro de la educación superior en Colombia. Si te resultó útil, sígueme: vendrán nuevos análisis. Y si lideras o piensas una institución y quieres conversar sobre lo que estos números significan para tu estrategia, con gusto lo hacemos.


Fuentes: Banco de la República – documento de trabajo sobre cambio demográfico y educación (2026); SNIES – Ministerio de Educación Nacional (2021–2025). Análisis, procesamiento de Big Data y visualizaciones: Facilitoria, con apoyo de inteligencia artificial

Emilio Jiménez PhD. MEng.

Emilio Jiménez es Doctor (PhD) en Diseño, Fabricación y Gestión de Proyectos Industriales, con más de 15 años liderando innovación y estrategia en educación superior en Colombia, Costa Rica y España. Fue Rector de LCI Bogotá y hoy es conferencista y facilitador internacional en liderazgo, innovación y diseño de servicios..